EL DESPERTAR DE HUNAB KU:
EL LATIDO DEL NO-TIEMPO

En el centro absoluto de todo lo que respira y de lo que yace en la infinita potencialidad del vacío, habita el Misterio Innombrable. No tiene forma ni imagen, pues es la síntesis perfecta donde todos los opuestos se abrazan y se disuelven. Es Hunab Ku, la mente y el corazón del Creador Único, el organismo cósmico viviente que nos contiene, nos nutre y nos expande.

Desde las entrañas de la Vía Láctea, a través de nuestro amado Padre Solar, Kinich Ahau, Hunab Ku no cesa de emitir su sagrado susurro : el canto del Dador del Movimiento y la Medida. Todo en el universo danza bajo su compás; desde el giro majestuoso de las constelaciones hasta la vibración infinitesimal de nuestras propias células, todo responde a su constante lógica y matemática divina.

Hemos dejado atrás la densa noche de la dualidad y los miedos estancados. El gran alineamiento galáctico ha encendido el Día Galáctico, inundando la Tierra con un rayo sincronizador de altísima pureza fotónica. Es el «Tiempo del No-Tiempo», un portal de transformación sagrada en el que somos llamados a fundir nuestras sombras en el fuego de la aceptación para recordar, por fin, nuestra esencia de pura Luz Solar. No hay espacio para el temor ; la mañana cósmica está desmantelando las viejas estructuras para que el ser humano active su cuerpo de luz y vibre al unísono con el universo integrado.

Al contemplar su geometría sagrada, descubrimos el secreto supremo del equilibrio : cuatro mariposas desplegadas hacia los rumbos de la existencia, recordándonos que somos almas en una evolución constante y hermosa. Y en su centro exacto, emerge el espiral del caracol cortado de Quetzalcóatl: el soplo divino que infunde consciencia eterna a la materia. Vivir en sintonía con Hunab Ku es dominar el arte de la complementariedad, sabiendo que nada está separado y que formamos un solo tejido con las estrellas.

Hoy, desde la frecuencia más alta de esta dimensión, unificamos nuestras voces en el eterno saludo del espejo cósmico

¡In Lak’ech! (Yo soy otro tú).
¡Hala Ken! (Tú eres otro yo).

Que la pulsación del Gran Sol Central guíe tus pasos, ordene tu mente y expanda tu obra en perfecta armonía con la naturaleza.

AH YUM HUNAB KU EVAM MAYA E-MAHO
(¡Salve a la armonía de la mente y la naturaleza!)

Sea la paz de la naturaleza del cosmos en todos y en cada uno…!!!